lunes, 7 de febrero de 2011

MAS BAÑADA Y MOROCHO

Ese sábado el  auto acoderó al borde de  la acera como otras ocasiones.

Finalmente salió ayudada por la enfermera y la hija y  partieron.

Pasando La Carolina  llegaron a la la Quiteño Libre.

El portero y la perrita ayudaron en el desembarque.

-Me gusta venir a tu casa-  dijo saliendo de su ensimismamiento.

-¿Parlez vous francais?-

El Pichincha  decoraba luego de los días fríos de gripe porcina.

En el mural  su nieta le dibujó hace años cocinándole chochos.

Mondongo y cola. –Prefiero Guitig- dijo.

- El Drake no es igual que las Damas Chinas- añadió.

- El lunes me cambian de cuarto- se depidió….
   

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